martes, 30 de octubre de 2018

Poderoso Tip para desenfocarnos de la ansiedad


La sanidad viene cuando nos enfocamos en otros. Esto es una acción intencional. Cada uno elige donde dirigir su enfoque. (nótese que dije “intencional” y “elegir”)
Una vez que empezamos a lidiar con ansiedad diariamente, empezamos a enfocarnos solo en la incomodidad y malestar que sentimos, pero cuando empezamos a expandir nuestro enfoque en otros, el malestar cesa.
Cuando estoy en medio de un día muy ansioso, el último lugar donde quiero estar es en la iglesia. Asi que no es sorprendente que cada domingo desde temprano la ansiedad me consumía solo por el hecho de saber que tenía que ir a la iglesia. Las veces que iba a pesar de cómo me sentía, alentada por mi marido, mis síntomas se hacían muy fuertes, y me era imposible concentrarme, solo quería salir corriendo y a veces lo hacía. No podía ver más allá de mi burbuja de ansiedad.
Después de un largo tiempo, me di cuenta que cuando mi mente está en alguien más, me tomo un descanso de mi misma. Así que empecé a extender mi mirada a otros, y enfocarme más allá de mi problema. Comencé a asistir a las reuniones de jóvenes adultos, escuchaba palabra de Dios y participaba de proyectos que se presentaban en el grupo sobre ayudar a otros, y servir a Dios, de a poco fui saliendo de mi zona de confort y de mi burbuja.
Estudios demuestran que ayudar a otros disminuye los niveles de stress en el cerebro. Los que ayudan más, obtienen mayor disminución de stress. Ansiedad es stress en el cerebro y en el cuerpo.
La palabra de Dios dice en Hechos 20: 35 Con mi ejemplo les he mostrado que es preciso trabajar duro para ayudar a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: “Hay más dicha en dar que en recibir” (NVI)
Asi que cuando te encuentres estancado en vos mismo, en la desesperación de la ansiedad que toma control no solo de tu mente, sino de tu cuerpo, toma la decisión de elegir cambiar tu enfoque, dirigiéndolo a otros. No es fácil, pero si no peleamos por nuestra salud mental y liberación, nadie lo va a hacer por nosotros. Todo lo puedo en Cristo, El me fortalece y me da Su gracia para toda buena obra. Decidí dejar de sentir lastima por vos mismo y ELEGÍ creer a Dios. En una decisión, que no se basa en lo que sentís, sino en lo que sabes que es verdad. Su palabra es verdad. Siempre hay alguien que necesita tu ayuda, extiende una mano y vas a ver que de a poco, tu forma de ver las cosas cambia. Dios es fiel para mostrarte y guiarte.

lunes, 22 de octubre de 2018

La presencia de sufrimiento no significa la ausencia de Dios


Durante mucho tiempo sentía que Dios me debía algo por mi fe en El. Que en mis experiencias de dolor El debía entrar y salvarme de la situación en la que no quería estar, y con ese orgullo en mi corazón, muchas veces cuando Dios no contestaba de inmediato sentía que no me amaba, o no se preocupaba lo suficiente por mí, y así el enemigo me convenció a través de mis pensamientos que no era suficiente, y que nunca iba a salir adelante.

Pero Dios en su fidelidad, me mostro lo contrario.

El promete en Deuteronomio 31:6 nunca abandonarnos, asique si nos sentimos lejos de Dios es porque en el camino dejamos que nuestros corazones pierdan esperanza y nos alejamos. Es tiempo de dejar de vivir en la amargura de tu situación y de tratar de tener el control con tus propias fuerzas, porque Dios quiere estar con vos en el proceso. Muchas veces la voluntad de Dios no es sacar el problema de nuestra vida, sino enseñarnos como volvernos a Él en vez de confiar en nosotros mismos, a confiar en El en medio de la desesperación y caminar de su mano mientras pasamos por la tormenta. Mientras más nos entregamos a él en los momentos difíciles, mas vamos a experimentar su entrega a nosotros, su consuelo, y al estar en intimidad con el cuándo nadie más esta, cuando nadie más ve, cuando nadie más entiende, Dios se convierte en tu todo; y cuando Dios es todo lo que tenes, te das cuenta que es todo lo que necesitas. tu fe crece, y esa es la clase de fe que Dios quiere hacer crecer dentro tuyo.

La mayoría de las veces en que te encontras mucho tiempo pidiéndole a Dios por lo mismo, es porque Él está más interesado en cambiarte a vos en la circunstancia. Tu carácter, integridad, tu convicción y fuerza interior es lo que más importa porque son cualidades que te van a llevar a la eternidad y con las que vas a levantar el nombre de Dios en alto. Mientras te mantengas firme en tu posición, la sabiduría, la fuerza, la madurez que crece en los tiempos de dolor son cosas que vas a necesitar para el propósito que Dios tiene con tu vida, para lo que te llama a hacer. Él quiere que sus hijos sean fuertes, resilientes, sin miedo, determinados, vencedores; cosas que se adquieren en el campo de entrenamiento de la vida, nuestros desiertos. Quiero que estés convencido de que hay propósito en tu dolor, El está obrando ahí mismo donde estas. No estás solo, Nunca lo vas a estar.

Romanos 8:18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son dignas de comparar con la gloria que en nosotros ha de ser manifestada.