miércoles, 15 de octubre de 2025

Seguir peleando.

 Un día en mi vida, en los últimos 11 años, se puede describir como una batalla constante contra la muerte. Sé que suena pesimista, y muy oscuro incluso. Ese es el problema supongo, que así es como yo lo percibo y por lo tanto, es como se siente y lo que creo. 

Desde mi primer ataque de ansiedad, que llevó a una depresión severa, para luego dar lugar a ataques de pánico que hacían que la muerte sea muy tentadora, se me hace muy difícil al día de hoy vivir completamente libre de la sombra de ese dolor y esa carga. Es como si cada día mi primer pensamiento es "hoy puede ser el día en que vuelva a tener un ataque de ansiedad, tengo que estar atenta", y cuando ese es mi primer pensamiento, me predispongo a que eso pase, y es como si yo misma me lo causara. 

Sería mucho más fácil decir que ya no lucho con eso, que después de años de buscar ayuda, y de mantener fe en Dios al fin estoy del otro lado de ese río. Pero la verdad es que aunque he tenido períodos en estos años en los que ha disminuido y he tenido buenos días, no se va por completo. Tengo que ser honesta, no puedo mentir sobre esto, no si quiero que sirva o que tenga un impacto positivo mi historia. 

He estado enojada con Dios por muchos "no" que he recibido de Su parte. He estado enojada porque según yo, no merezco vivir determinadas situaciones difíciles o luchar tanto por sueños o anhelos que simplemente no llegan, mientras que para otros vienen tan fáciles. He sentido que es injusto que sea más difícil para mi. Que tenga que seguir cargando con la angustia sin sentido, con ansiedad paralizante que me ha quitado todo lo que un día se me daba fácil, como hacer amistades, tener relaciones interpersonales con otros, sentirme cómoda en lugares públicos o en caso de no estar cómoda, que sea solo una incomodidad y no me cause ataques de ansiedad que afectan mi capacidad para funcionar normalmente. Odiaba esta nueva persona que surgió luego de la ansiedad y la depresión, y culpaba a Dios. 

Lo que aprendí en estos años es que Dios puede manejar nuestro enojo y nuestro dolor, puede manejar nuestras emociones y a pesar de que no tengamos control de ella, Él sigue teniendo el control de nuestras vidas, del mundo. Ese conocimiento es el punto de partida hacia la paz. Y si, la paz es posible. La libertad de la ansiedad y de la depresión es posible, pero eso no significa que nunca vamos a experimentarla. De nosotros depende NO quedarnos en ese pozo de oscuridad. Y ese es el verdadero desafío. 

Seguramente al empezar a leer este post sentiste que quizás no iba a ser tan esperanzador. Y acá te voy a decir que SI hay esperanza. El problema conmigo es que me cuesta mucho ser constante en los hábitos que debo cambiar, en seguir a Dios por el camino que me guía a seguir y Él solo puede mostrarme el camino pero no me obliga a transitarlo. Si no damos el primer paso, si no tomamos la decisión correcta cada vez, entonces no le damos lugar a Dios de pelear nuestras batallas. No le entregamos nuestras dificultades y decidimos nosotros "controlar" los resultados con nuestras propias fuerzas y nuestro entendimiento. 

El problema con el control es que es una ilusión. Por más que lo deteste, es así. Y aceptarlo es el primer paso hacia la paz. No controlamos muchas cosas en este mundo, no controlamos como resultan las relaciones, como van a resultar los estudios médicos, cómo van a resultar nuestros esfuerzos por alcanzar nuestras metas terrenales, o como responden otros a nuestras acciones. No lo controlamos. Y preocuparnos, o intentar resolverlo por nuestra cuenta no nos va a llevar a ningún lado, al contrario, nos va a desesperar. Sin embargo, cuando dejamos ir nuestras preocupaciones y el temor de los posibles resultados, confiando en que Dios tiene el control de todo, que ese mismo Dios en el control de todo nos ama con amor incondicional y eterno, que entregó a su hijo perfecto para que cargue con nuestro pecado, para darnos acceso a Él, para que seamos salvos, para que en esta vida tengamos una vida abundante, de paz y de esperanza, ESE Dios, nos prometió que todo lo que nos sucediera en este mundo lo iba a usar para nuestro bien. 

Esto nos dice entonces, que Dios nos prometió que las tormentas y dificultades que enfrentemos no eran al azar, sino necesarias para Su voluntad en esta tierra,(eso incluye tanto nuestras vidas como las de otros muchas veces) y para que nuestra salvación no se pierda. Todo tiene propósito, e incluso las situaciones que pasamos como consecuencia de nuestros actos Dios promete usarlas para nuestro bien! Cómo no confiar completamente en nuestro Dios entendiendo la verdad en esta revelación? Cómo no entregar nuestros temores a Él cuando comprendemos Su amor por nosotros? 

Yo he descubierto que los momentos en que más difícil se me hace confiar en Dios, entregar mi ansiedad y mi angustia en total rendimiento a Él, y confiar en Su amor por mi, es cuando estoy débil espiritualmente. Entonces me doy cuenta de que Dios siempre está ahí esperando por mi, pero muchas veces soy yo quién no va hacia Él, o prefiere ir a buscar ayuda en otros lados antes de confiar en el único que puede salvarme, y él único que SIEMPRE tiene el control del mundo entero en sus manos. 

Hoy decido ir a Él, confiar en Él, respirar profundo y no escuchar mis emociones y pensamientos. Sino cambiar esos pensamientos por la verdad de Dios, por Su palabra, por la verdad, y creer que aunque no lo sienta aún, aunque la oscuridad me siga intentando apropiarse de mi vida, Dios no me va a dejar. 

Seguiré peleando, los dias que sea necesario, aún en medio de la oscuridad, aún cuando las cosas no cambien de inmediato, porque cambiar hábitos de pensamiento y de comportamiento lleva tiempo, pero elijo hacer el trabajo de enfrentar la mentira que me dicen mis emociones a diario hasta que lo único que mi mente, mi cuerpo y alma escuchen y profesen sea la palabra de Dios y mi adoración a Él. 

Oro porque me unas en esta batalla. Porque aunque lo intentamos muchas veces y caemos, siempre podemos levantarnos y seguir peleando, dejar la culpa, la vergüenza y aceptar la gracia y el amor de Dios. Ahí está la paz. Aceptemos Su amor, que ese sacrificio en la cruz no sea en vano. 

Te abrazo. 

Florencia.

martes, 28 de septiembre de 2021

Por qué Dios no intervino cuando sufrías

 "Pero Dios muestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros." Romanos 5:8

"En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados." 1 Juan 4:10


Vivimos en un mundo caído, en un mundo reinado por la maldad y el pecado. El diablo tomó posesión de este mundo y los seres humanos que viven en él. Desde el principio el pecado nos separó de Dios, desde el momento en que nacemos el pecado nos separa de Dios porque nuestra humanidad es pecaminosa, y a medida que crecemos vamos pasando por diferentes situaciones en las que no podemos evitar preguntarnos ¿Por qué me pasa esto a mi? 

Cuando Dios nos creó, nos dió libre albeldrío, no somos sus marionetas, sino que nosotros decidimos por nosotros mismos lo que queremos hacer con nuestras vidas, así fué que en el principio Adán y Eva se separaron de Dios por medio del pecado, ya que si bien Él les dijo "de este árbol no coman", les dejó en sus manos la decisión de obedecer o no. Ellos eligieron desobedecer, y sufrieron las consecuencias por eso, las mismas que hoy en día vivimos nosotros tambíen. Desde ese momento, el pecado separó a la humanidad de Dios. La gente dejó de tener acceso a la presencia de Dios, y la paga del pecado era la muerte, la gente tenía que sacrificar un animal que simbolizaba la paga de sus pecados para acercarse a Dios, no había libre acceso a Él. 

Esto cambió completamente cuando Dios envía a su único hijo Jesus a nacer como hombre, vivir como hombre y MORIR como hombre, siendo santo y SIN pecado, Jesus murió por  toda la humanidad llevándose el pecado de este mundo a la cruz en la que murió entregándose a ella por voluntad y por amor, sabiendo que la única manera de que la humanidad tuviera acceso a Dios de nuevo en este mundo, y acceso a la salvación eterna era si Él moría por todos ellos llevándose sus pecados con Él y justificándolos delante del Padre. Cuando Jesus resucitó al tercer día de haber sido crucificado, venció a la muerte, al pecado, y al plan que tenía el diablo para separar a la humanidad de Dios para siempre. 

Ahora bien, Jesus murió por nosotros, para que tengamos la oportunidad de ser salvos si así lo queremos. Esto quiere decir, que como seres humanos, aún tenemos el libre albedrío, el poder de decidir por nosotros mismos, Dios no nos va a obligar a nada, nos va a dar la elección de creer en Él, de aceptar el sacrificio de Jesus como nuestra salvación, de elegir vivir de acuerdo a su palabra, de tomar el perdón y la sanidad que viene con recibir Su perfecto amor, sabiendo que aunque NO lo merecíamos, Jesus murió para que podamos decidir seguirlo, y con esa decisión vivir nuestra vida de la mano del Dios que nos ama y que todo lo puede, y que mientras caminemos en esta vida tener la certeza de que Su amor no falla, y que en cada paso Él va a sostener nuestra mano y guiarnos para vivir de una manera que nos de paz, alegría, y esperanza, sin importar la circunstancia que vivamos. 

Así como hay gente que cree en Dios y vive de acuerdo a su palabra, también hay gente que decide no creer, y deciden no seguirlo. Decidimos como vivir, pero cuando llega el momento de aceptar las consecuencias de esas decisiones, muchas personas no se hacen cargo. Con esto me refiero a que cuando a una persona agnóstica o atea (alquien que decide no creer, no seguir a Dios), se le menciona el evangelio, ellos lo rechazan con la muy conocida frase: "Si Dios existe, por qué hay tanta maldad en el mundo? Por qué hay hambre? muerte? sufrimiento? Por qué tuve que sufrir ésto o aquello?" la lista de preguntas que empiezan con el Por qué? es interminable, y en cierto modo hay cristianos que a menudo se encuentran diciendo estas palabras también, definitivamente tengo que admitir que yo lo he hecho en algún que otro punto en mi vida. Lo que quiero compartir en estos párrafos en la respuesta que Dios me dio a mi personalmente. 

Como ya he comentado, el pecado nos separó de Dios, pero por generaciones la humanidad pecó y sigue haciéndolo, aunque ahora por medio de Jesus tenemos acceso al perdón de nuestros pecados y la justificación, eso no quita que el pecado trae consecuencias. Quiero dar un ejemplo antes de seguir; Mi madre sufrió todo tipo de abusos, abandono, violencia, mucho dolor en su niñez y hasta que fué entrando en la adultez, todo ese daño a manos de otras personas, ella no hizo nada para merecer algo de eso, sin embargo le pasó. Ese daño fué resultado del pecado de otras personas, personas que eligieron no creer en Dios ni vivir bajo sus mandamientos, porque así funciona el libre albedrío, cada uno decide que hacer cada momento de su vida, hay muchos que deciden hacer maldad, que deciden no amar, que deciden dañar, y lamentablemente cada decisión trae consigo una consecuencia. No es justo que estas personas que deciden lastimar lo hagan a inocentes como niños o a quienes no pueden defenderse, pero así es como funciona el libre albedrío en la humanidad. La maldad es resultado del pecado de personas que no conocen a Dios, lastiman inocentes y causan estragos en el mundo, pero Dios no puede intervenir a menos que se le invite a intervenir personalmente, porque Él no nos obliga a nada! Repito, NOSOTROS DEBEMOS CREERLE E INVITARLO A NUESTRAS VIDAS; ÉL NO VA A FORZAR SU ENTRADA EN NUESTRO CORAZÓN!!! Si vivimos como personas agnósticas o ateas, no podemos esperar que Dios nos "libre" de la maldad de este mundo, porque no funciona así. Solo tenemos acceso a Dios cuando aceptamos a Jesus en nuestras vidas, cuando aceptamos el sacrificio de la cruz y lo invitamos a vivir en nosotros y tomamos la decisión cada día de vivir una relación personal con Él, y de acuerdo a su palabra. En Juan 14:6 Jesus dice "Yo soy el camino, la verdad y la vida, NADIE viene al padre, si no es por mí" (énfasis mio) en Efesios 2:13 Pablo también lo recuerda "Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros, que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido acercados por la sangre de Cristo" Al aceptar a Jesus como nuestro salvador y quién nos creo el puente para ser llamados hijos de Dios, ahí pasamos a ser co-herederos con Él, hijos de Dios, y nada de este mundo se compara con el amor de Dios, ni el amor de un padre humano, o de una pareja o incluso el amor que nosotros tenemos por nuestros hijos es incomparable, diminuto, en comparación con el amor que Dios tiene por nosotros, Jesus es la prueba de eso. Entonces, ahora podemos ver que todo el dolor que pudimos pasar en nuestras vidas, Dios lo vió, Dios estuvo ahi, pero fuimos nosotros quienes no le permitimos actuar al no recibirlo en nuestras vidas e invitarlo a nuestro corazón. Dios no puede intervenir hasta que se lo pidamos con fé, convicción y verdad, porque cada cual DECIDE por su propia vida. El pecado y la maldad en el mundo no hace excepción de personas, ataca inocentes y a aquellos que no lo son, pero Dios esta siempre esperando que corramos a Él, que lo busquemos, que nos refugiemos bajo su abrazo, porque aunque el diablo esté destruyendo este mundo y reinando con maldad, no es más poderoso que Dios, y sabe que con los hijos de Dios no tiene acceso. Esa es nuestra esperanza, que aunque nuestros padres pecaron, nos lastimaron, nos heredaron maldiciones, un legado de dolor, o nuestros propios errores o la falta de conocimiento acerca de Dios nos trajo dolor como consecuencia, NO TENEMOS que vivir siempre así, se puede tener una nueva vida, el dolor puede desaparecer, la alegría, la paz y la esperanza están al alcance de nuestras manos si corremos a Dios, a sus brazos de amor, si aceptamos a Jesus como nuestro salvador y por medio de su sangre pedimos perdón por nuestros pecados y acceso a una relación con el Padre. 

Y sabemos con certeza que a los que aman a Dios, TODAS las cosas le ayudan a bien (Romanos 8:28) 

Nuestra vida no tiene que ser solo el resultado de nuestro dolor. Cuando somos el daño colateral de las decisiones de otros, aún eso puede ayudarnos para bien cuando somos hijos de Dios, Él sana, restaura, y hace nacer belleza de las cenizas, de nuestras cenizas. Es una certeza, no es un "tal vez", Él hace todas las cosas nuevas cuando entregamos sinceramente nuestro corazón a Él. Y desde los brazos de Dios ya no hay más "Por qué me pasó a mi?" porque aunque las dudas vengan, Su amor nos recuerda quienes somos en Él, y que aunque este mundo nos dió dolor, Él nos amó en la cruz de Jesus para que cuando decidamos correr a Él podamos dejar ese dolor atrás, darle propósito y tener una vida nueva, para que ese dolor no nos defina, no nos acompañe hasta nuestra muerte, y no nos quite la vida eterna que Jesus murió para darnos. 

Dios quiere que lo elijamos, que tomemos la decisión por nosotros mismos de amarlo, seguirlo y recibir Su amor y la vida que como hijos de Dios podemos tener. Si las generaciones anteriores a vos en tu familia vivieron por el pecado y vos fuiste quien sufrió las consecuencias, o si tu dolor es resultado de la maldad de otros, HOY podes ponerle punto final a todo eso, al dolor, y también al legado de sufrimiento en tu familia, para que tus hijos, nietos, bisnietos hereden la gracia de Dios por medio tuyo, para que el dolor deje de tener pase libre en tu linea generacional. Pero como mencioné anteriormente, Dios no puede intervenir a menos que tomes la decisión de invitarlo a tu vida por medio de Jesus y todo lo que eso conlleva. Es solamente tu decisión. Y te aseguro, es la mejor decisión que jamás vas a tomar para tu vida y para tu familia. También te aseguro que nunca experimentaste un amor tan grande, incondicional e infinito como es Su amor. Él es amor.

Él te ama, está esperando. 




Si tenés dudas o preguntas, acá estoy. 

martes, 16 de marzo de 2021

Entendiendo lo que es ansiedad.

 Mientras tipeo estas palabras, estoy esforzándome mucho por usar las palabras correctas, que tengan el impacto deseado para quien las lea, porque por lo general cuando intento explicar como me siento la mayor parte del tiempo, nadie lo entiende, no se si soy yo que no se como expresarlo o el hecho de que la mayoría de las personas a mi alrededor no sabe lo que se siente la ansiedad como enfermedad (gracias a Dios, porque no quisiera que nadie mas lo viviera) pero hay veces en que no puedo sola, no puedo soportarlo sola, hay días en que es demasiado abrumador, desesperante y doloroso que por dentro solo espero ser lo suficientemente fuerte para no perder la cabeza y sobrevivir el día. 

La ansiedad es mayormente resultado del miedo, de la incertidumbre de lo que va a venir, de todos los potenciales malos pronósticos que nuestra mente imagina, la mayor de las veces, y en mi experiencia el %90 la amenaza no es real e incluso hay veces que se que no es real, sin embargo mi mente no deja de dar vueltas sin parar hundiéndome en la peor ansiedad, que muchas veces termina en ataques de pánico. Mi pecho parece tener una piedra, que sin importar cuan hondo respire, el aire parece nunca llegar a mis pulmones, siento el nudo en mi garganta obligándome a apretar los dientes para no gritar o hiperventilar, mis manos tiemblan, siento un cosquilleo en mis brazos que desde ahi se extiende a todo mi cuerpo terminando en mi cabeza que parece como si todo el cuerpo se me adormeciera primero para después sentirse acalambrado y prendido fuego, mi corazón empieza a latir fuerte y el temblor de mis manos se transfiere a todo mi cuerpo entumecido mientras caen las lagrimas y me digo  mi misma que estoy respirando aunque no se sienta así, que en un rato se va a ir, que no hay amenaza, y me obligo a tomar aire lento y profundamente. 

Muchas veces ni siquiera hay algo que me preocupe, algo que justifique la ansiedad que se levante en mi de repente, puedo estar tranquilamente haciendo cualquier actividad, o disfrutando de algo, cuando de repente empiezo a sentir todos los síntomas, otras veces empieza porque el estrés es demasiado y me irrita el sonido de la tv que están mirando mis hijos, o una pelea entre ellos que parece no terminar, o que tengo tantas cosas para hacer, pero se cae una taza de leche al piso, o se rompe un vaso, o los nenes se ensucian la ropa limpia que les acabo de poner, y cuando me doy cuenta estoy con los puños apretados caminando para todos lados, con el nudo en la garganta y sintiendo que no entra aire en mis pulmones y el volumen esta muy alto y hay demasiada gente a mi alrededor aunque se trate solo de mis hijos o mi marido y todo se sale de control... empiezo a caer en el espiral de ansiedad de nuevo. 

Eso es lo que mas me molesta, me frustra y me avergüenza de la ansiedad, que no siempre puedo señalarla o explicar la razón, y si no puedo explicar por que siento lo que siento , entonces parece invalido sentirlo. 

El hecho de no poder hacer entender a las personas cercanas a mi lo que me pasaba es algo que hacia todo mas insoportable, pero la ansiedad es real, el dolor y la desesperación pueden hacer que a largo plazo te desgaste tanto que ya no queres seguir viviendo porque crees que no va a cambiar, que vas a despertar a otra pesadilla de día para el que no crees tener la fuerza necesaria de vivir, hace algunos años esa era yo, y aunque la ansiedad sigue siendo parte de mi vida en algunas situaciones, si hay algo que aprendí es que darle voz y explicar lo que sentimos ayuda mucho al otro a entenderte y a uno mismo a aceptar el momento en el que estas para poder avanzar desde ahi. Es posible avanzar, es posible ser libre de la atadura de la ansiedad. Si bien hay épocas en las que pasamos por cosas difíciles y eso hace que nuestra ansiedad vuelva, una vez que sos libre, sabes que no vas a quedarte atada ahí de nuevo, no significa que nunca mas la vamos a sentir, pero que la próxima vez que venga vamos a saber que la ansiedad nos miente, que no nos muestra todo el panorama, solo lo peor que nuestra mente imagina, y eso NO significa que sea verdad!! Entonces ahi podemos pelear contra eso. 

Lleva un tiempo entender lo que es la ansiedad, pero una vez que lo hacemos, podemos desarrollar métodos y armas que nos ayudan a salir de ese pozo, e incluso con el tiempo la ansiedad se vuelve en una ola, que viene y te golpea pero comienza a retraerse y alejarse de a poco. A veces la visualizo asi, cuando comienzo a sentirme ansiosa y los síntomas aparecen imagino que me golpeó una ola de ansiedad, pero que automáticamente el mar se la vuelve a llevar lentamente dándome tiempo a salir del agua. Es una analogía que para mi, el visualizarla y acompañarla de respiraciones lentas y profundas me ayudan a no dejar que llegue aun ataque de ansiedad, apenas llega la ataco y se va. 

Otras veces, cuando me golpea la ola se ansiedad, puedo seguir con mis actividades como si nada, pero por dentro el nudo en el estomago, los nervios y la ansiedad no se van, están esperando como una olla hirviendo a presión que yo explote, y puedo estar así horas, a veces días, ignorando por fuera lo que siento por dentro, y eso no es saludable, porque cuando explotamos, explotamos mal. Nuestro cuerpo sufre, nuestra mente sufre y la gente a nuestro alrededor sufre. Incluso las secuelas duran por días, dolores de cabeza, debilidad en el cuerpo, decaimiento, angustia, falta de fuerzas o motivación. Todo por no lidiar con eso a tiempo, y si lo dejamos la ansiedad se transforma en depresión y de ahí es muy difícil volver, no imposible, pero difícil. 

Escribo esto porque hay muchas personas que no saben como darle voz a lo que sienten, Pero acá quiero aclarar algo, si bien hay veces en que la ansiedad y la depresión están ligados a una causa neuronal, o imbalances fisiológicos y requiere tratamiento medico como cualquier otra enfermedad (lo que esta genial tener esa ayuda) también hay casos en que la ansiedad y la depresión están ligadas a una forma de pensar que desarrollamos a medida que crecemos, gracias a experiencias y hábitos de pensamientos y decisiones que afectan como vemos la vida. En este caso, a mucha gente le ayuda hacer terapia con un profesional, yo hice terapia un corto tiempo, y si bien me ayudo a entender que era lo que me pasaba y nombrarlo, lo que realmente funciono para mi, fue acercarme a Dios, se que hay gente que pueda estar leyendo y piense "una típica religiosa" pero de verdad estas dispuesto a cerrarte a lo que puede ser tu libertad? que tenes para perder con probar si lo que digo es verdad? 

Cuando confiamos en Dios, no tenemos nada para tener miedo, cuando somos perfeccionados en Su amor, y vivimos ese amor, la certeza de su presencia en nuestras vidas y de saber que a nadie le importamos tanto como a Dios, que nos ama mas de lo que podemos imaginar o entender, entonces ahí es cuando vivimos confiados y cuando podemos batallar la ansiedad que llega de vez en cuando, porque como humanos vivimos en un mundo caído, donde hay maldad, dolor, oscuridad, pero si sabemos que Dios nos ama y no hay nada en este mundo que pueda destruirnos, porque El puede hacer que TODO lo que venga a nosotros, por mas doloroso o difícil que sea, sea algo que nos fortalezca y nos de propósito, podemos vivir en PAZ, en cada etapa de nuestras vidas sin importar donde estemos parados. Esa certeza, esa esperanza que nunca se acaba, es lo que obtenemos como resultado de creer que Dios envió a su Hijo a morir por nosotros , porque nos ama, nos dio una segunda oportunidad de acceder a El, tener vida en abundancia mientras vivamos en la tierra, y la promesa de vida eterna cuando nuestro tiempo acá se agote. Después de todo, de eso se trata esta vida, y que mejor forma de vivirla que con la paz que no depende de nuestras circunstancias(si nos va bien o no) sino de confiar y depender de Dios totalmente. Por eso podemos decir que no estamos encadenados a la ansiedad , a la depresión, ni al miedo. Podemos experimentarla, pero es nuestra decisión no dejarla quedarse, y pelear cada día para vivir en libertad y caminar en paz. Ese poder nos lo da una vida con Dios.

Si sos cristiano, es importante que ejercites la fe, sabiendo lo que sabemos podemos pelear porque tenemos todas las armas para hacerlo. Solo con la gracia de Dios podemos con lo que sea que venga. Y si sos nuevo experimentando ansiedad o depresión, te invito a que me escribas, puedo escucharte y es probable que mi experiencia te ayude. 

Si no sos cristiano, te invito a que me escribas un mensaje privado si ves esto en mis redes sociales, o dejame un comentario en el blog con un correo. Me gustaría hablarte de quien es Dios en realidad y que lo conozcas, porque yo puedo decirte quien es Dios, pero lo tenes que conocer vos mismo para que logres entender, después de eso es tu decisión. 

 https://www.youtube.com/watch?v=9Est8H__hZE Te dejo esta canción





jueves, 29 de octubre de 2020

El aislamiento no debe aislarnos de Dios

 Muchas veces estamos acostumbrados a decir que "Dios esta con nosotros" que no nos damos cuenta de lo real que es en nuestras vidas, sin embargo, cuando pasamos por un momento difícil es cuando vivimos la realidad de su presencia en nosotros, cuando desarrollamos los frutos del espíritu a través de nuestra dificultad, porque nada alrededor es suficiente para mostrarnos el camino a la liberación. No llegamos a tener una amistad con Dios, una relación de intimidad, si no pasamos tiempo con El, y muchas veces para que decidamos hacer eso tiene que haber un momento en nuestras vidas en el que las cosas no van como esperamos o nos topamos con una gran pared, circunstancias verdaderamente difíciles que nos guían a buscar consuelo y liberación en Dios. 

Por lo tanto, si este es uno de esos momentos difíciles, es una oportunidad para abrir nuestros ojos espirituales tan grande como podamos y ver, buscar y conocer a Dios de una manera en la que en circunstancias normales, no lo haríamos. 

Elias era una persona de fe, en 1 de Reyes 18 leemos que Elias desafio al rey Acab, demandando que reúna a todo Israel y los profetas de Baal y Asera en el monte Carmelo, donde les dice que tienen que decidir, si seguir a Dios o a Baal, a continuación les desafía: 

"Dennos, pues, dos toros. Escojan ellos un toro para sí, córtenlo en pedazos y póngalo sobre la leña; pero no pongan fuego. Yo prepararé el otro toro y lo pondré sobre la leña, pero no pondré fuego. Luego invocad vosotros el nombre de vuestro dios, y yo invocaré el nombre del Señor. El Dios que responda con fuego, ¡ése es Dios!" 

 
Estamos en una época en la que va a tomar mucho coraje y valentía defender nuestra postura, nuestra fe, nuestra creencia, sin dudar ni tener temor o pedir disculpas por ser seguidores de Jesus. 
Siempre admire la fe y el coraje de Elias, el sabia que Dios iba a respaldarlo, que no lo iba a dejar a pesar de ser el único que se mantenía en pie frente a miles de personas rodeándolo quienes creían lo opuesto a el. Pero a pesar de que siempre que hablamos de Elias, recordamos esa proeza en el monte Carmelo, su fe, mucho antes de llegar ahi Dios lo hizo recorrer un camino en el que la confianza de Elias seria puesta a prueba y desarrollada, un momento oscuro y difícil que lo hicieron ser el hombre de fe en el Monte Carmelo. 

1 Reyes 17:2  "Y vino a él palabra de Jehová, diciendo: Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán"  
 
Muchas veces el viaje que Dios quiere que emprendamos empieza en privado, separados del resto. Elias era el único hombre que quedaba, que servia a Dios, y era el único que podía traer al pueblo de Israel de vuelta a la adoración a Dios y sacarlos de la idolatría en la que el Rey Acab y su esposa los tenían, era un hombre importante en la agenda de Dios, su propósito era importante, sin embargo Dios le pide que se esconda, que se aparte de aquel lugar a uno donde este en privado porque es ahi donde Dios lo iba a preparar para llevar a cabo el propósito que tenia con su vida, lo separo para prepararlo. 
Muchas veces para que Dios pueda llevar a cabo su plan en nuestras vidas, es requerida la separación de ciertas cosas, el alejarnos de lo que va a ser de estorbo para el propósito de Dios. Elias estuvo todo ese tiempo separado de todo, era solo el y Dios, durante todo ese tiempo que estuvo escondido, y esto me traía a la mente la situación en la que estamos, la cuarentena por la pandemia mundial que atravesamos, Elias dejo sus hábitos, sus rutinas, lo que seria su vida normal para obedecer a Dios y estar escondido solo con El, imagino lo difícil y doloroso que le resulto eso, ya que aunque estaba con Dios, seguía siendo humano, seguí teniendo emociones, patrones de pensamiento y conducta que le fueron difíciles de cambiar y renunciar para obedecer a Dios. Exactamente como me siento yo en estos días, incluso antes de la pandemia, pero definitivamente es mas difícil en esta nueva normalidad, el miedo al cambio es natural en nosotros, dejar nuestras relaciones interpersonales, nuestras metas y sueños parecen estar en pausa, nuestros hábitos, las cosas que nos daban significado, incluso para muchos sus trabajos, la salud de seres queridos, todo parece oscuro y doloroso, sin embargo Dios siempre trabaja a favor de aquellos que le aman, El ya sabia que íbamos a estar en esta situación, y que era necesario que nos "separemos" a estar mas cerca de el, a escucharlo y dejar que nos muestre el camino, que nos cambie de acuerdo a su propósito y nos acerque mas a El. 
De que nos llama Dios a separarnos en este tiempo? Cual es el propósito especifico para nuestras vidas de esta estación en la que estamos?
No me gustaría que a medida que las cosas vayan volviendo a su curso habitual después de esto, mi vida vuelva a la misma normalidad en la que vivía, sin cambio alguno, sin haber permitido que la mano de Dios use cada nueva situación para moldear mi vida de modo que salga de esto mas cerca de su voluntad y del propósito que El tiene para mi vida, que pueda conocerlo como no lo conocía y que pueda experimentarlo como nunca antes.
En la separación Dios ya hizo planes de antemano para sostenernos, como dice 1 de Reyes 17:4 Dios le prometió a Elias sustento mientras lo enviaba a separarse del resto. 
Aun cuando todo el mundo alrededor grite por la crisis en la que se encuentran, y cuando lo que vemos nos parezca imposible de sobrellevar, cuando a nuestro alrededor haya hambre y sed, Dios va a ser nuestro sustento si le creemos y obedecemos. Veremos su sustento de formas que nunca antes vimos, y su presencia como nunca antes vivimos porque obedecemos y nos negamos a que esto nos arrastre con la corriente del mundo, sino que le dejamos hacer lo que el quiere hacer en nuestras vidas, aunque duela, aunque sea difícil, aunque parezca imposible. 
Y es necesario ese cambio y moldeo de Dios porque lo vamos a necesitar! Nuestro Monte Carmelo esta viniendo, y nos vamos a encontrar en una posición en donde vamos a estar rodeados por otros donde vamos a ser los únicos dispuestos a mantenernos inamovibles en la justicia de Dios, en medio de la oscuridad vamos a tener que recordar lo que se siente ser sostenidos por la mano de Dios, para tener la confianza cuando llegue el momento de nuestro Monte Carmelo, tal como Elias. 
Tal vez se sienta solitario últimamente en tu vida, en las circunstancias actuales, pero es ahí donde sabemos lo que es tener a Dios como nuestro amigo, es cuando estamos cansados que El se convierte en nuestra fuerza, cuando nos sentimos vacíos es cuando aprendemos lo que es ser llenos por El, y es necesario estar parados en esa seguridad en el mundo anti-Dios en el que vivimos. 
Si estas en un momento en tu vida en el que las cosas no son como crees que deberían ser, permanece ahí, deja de lamentarte y deja a Dios hacer lo que El quiere hacer en tu vida, confiando y rindiendote ante su soberanía, obedeciendo, bebiendo y comiendo de Su mano, de su provisión, no le quites valor al momento en el que estas, ni permitas que sea en vano, sino que todo te prepare para lo que viene, y puedas recordar que Dios nunca te dejo, y que de cada momento de dolor que pasamos, El hace algo significante para su gloria y nuestra liberación y crecimiento. Lo mas importante de este momento es lo mucho que nos puede acercar a Dios, si le permitimos hacerlo. 






Dejo el link de una canción para declarar nuestra confianza en Dios:   https://youtu.be/es34Nr2JovU 
 Si el link no funciona, la cancion es "Lo haras otra vez" de Elevation Worship

A seguir peleando la batalla!!! 

domingo, 5 de enero de 2020

Por un 2020 con significado y propósito


En redes sociales he estado leyendo mucho sobre las resoluciones y expectativas de personas para el año entrante. Yo nunca pude elegir una palabra para mi año,  mis metas eran siempre superficiales, pero este año hay una expectativa aun mayor en mi corazón, después de pensar en las cosas que quería para mi vida este año me di cuenta de que nada de eso era algo que me haría feliz, solo eran cosas para facilitarme la vida diaria, pero mirando en retrospectiva pude ver que cada lugar oscuro donde me encontré me fue quitando el deseo primario que tenia sobre cosas materiales, como he dicho anteriormente, en mis momentos mas oscuros donde solo quería las fuerzas para sobrevivir el día nada mas importaba, no importaba no tener el auto de mis sueños o viajar a los lugares que soñaba o mi trabajo perfecto o las relaciones perfectas, solo quería paz. Oraba día y noche por esa paz, buscaba en todos lados para encontrarla, y para lograr encontrarle sentido a mi vida, me alejé de todos mis amigos, de mi familia, porque nada ni nadie me podía ayudar, y mi frustración crecía cada día hasta que no tuve mas esperanzas y deje de esperar y desear e incluso soñar.
Cuando deposité mi total  entera confianza en Dios, cosa que molestó a muchos "amigos", me quede incluso más sola y aislada por mi fé. Pero la forma en que pude ver que Dios es lo más real de este mundo, que su amor es real e infinito, que estoy a salvo en Él, puso TODO en perspectiva, mi dolor, mis expectativas, mi existencia, todo.
Este 2020 que empezó hace unos días me dejó en claro que no hay nada como la fidelidad de Dios, Su gracia es todo lo que quiero este año, su favor, su perdón su misericordia, su paz. Este año lo único que quiero es servirle completamente, servir al otro, amar como Él, perdonar como Él, pensar como Él, que el propósito que Dios tiene para mi vida llegue a cumplirse, crecer como mujer y madre, y vivir enfocada en lo que tiene recompensa eterna, sin dar lugar a distracciones, porque nada mas importa. Para mi no hay nada que valga mas que mi relación con mi Dios. Todos los sueños que tenia para mi vida en mi adolescencia murieron, y en el momento sentí que perdía todo, ahora veo que fui creada para cosas mayores, que quizás nunca entienda, pero si es para la gloria de Dios entonces estoy en paz con eso.
Escribo esto como un recordatorio (como casi todo lo que hay en este blog) de los lugares de donde Dios me sacó. Para recordar su fidelidad cuando pase de nuevo por el fuego, para recordar quién pelea por mi y quién siempre estuvo. Para recordar que no estoy sola y nunca lo estaré. Aunque se sienta como si la oscuridad no cediera, Su luz siempre está en mi camino cada vez que miro la cruz. Porque no importa lo que pase en este mundo, El me dio vida eterna en esa cruz, me prometió paz sin importar la circunstancia en esta vida y  nada ni nadie me puede quitar eso.
Si estas leyendo esto por curiosidad, o porque me conoces y querés ver que tengo para decir o no crees en la existencia de Dios, o pensás que solo es religiosidad, quiero decir que te puedo asegurar que no hay vacío que El no pueda llenar, que si lo aceptas en tu corazón, vas a probar que no hay nada mas real, y que Su amor es algo que no se compara con nada que hayas vivido.


Mi vida tiene sentido solo por Dios, y mis sueños cobran vida en Él.
Este año que Su propósito para mi vida se cumpla. Nada mas. Todo lo que el enemigo hizo para destruirme, Dios lo usó para mi bien hasta ahora,Esta es mi confianza, que Él nunca falla.

Feliz y significativo 2020!

Flor

lunes, 21 de octubre de 2019

Pensar en lo que estas pensando

Escribir no es algo que me gusta, porque me causa impaciencia, la impaciencia lleva a la ansiedad. Hace dos años aproximadamente estaba de a poco saliendo del pozo en el que ni siquiera veía luz, ahora la salida estaba cerca a la vista y lo sentía en mi corazón. Eso me dio esperanzas y seguí adelante a pesar de que todo en mi me decía que no lo hiciera, que me diera por vencida. Cuando viví mi primer día libre de ansiedad de forma consciente, ya que fue algo gradual, un proceso en el que tenia día buenos y otros muy malos, en los que la ansiedad venia pero no se quedaba mucho y otros en los que parecía que estaba en el día 1 de la batalla, de a poco me empece a sentir mejor, mis decisiones y la forma en que enfrentaba mis emociones me hacían sentir mejor; así que cuando un día cerca de la hora de dormirme empece a repasar mi día y me di cuenta de que no me había sentido ansiosa, que el nudo en mi estomago garganta y pecho no había estado, que la desesperación de no querer sentir, o vivir no había estado ni por un momento, me alegre, y al mismo tiempo me auto-sabotee, ya que enseguida vinieron los pensamientos "No te alegres mucho, mira si mañana es un mal dia y la ansiedad vuelve y te ilusionaste por nada" o " no cantes victoria hasta que no lleves mucho tiempo sin ansiedad" o "espera que te pase algo y ahí vemos si realmente sos libre". Entonces al instante me sentí ansiosa, y no solo ansiosa, tuve un ataque de pánico y ansiedad tan fuerte que arruino el hermoso día en paz que había tenido. Rompí muchas cosas en mi desesperación por calmarme, le grite a mi marido, asuste a mis hijos y me sentí peor conmigo misma por haber tirado por la borda todo el progreso que había hecho.
Al día siguiente me desperté ansiosa, con la sombra de lo que había pasado el día anterior, tenia pensamientos muy negativos y llenos de angustia, me negaba a intentar estar bien porque me decía que no tenia fuerzas para intentar, y era verdad, porque una enfermedad mental te drena las fuerzas, la energía y la vitalidad al punto en el que te sentís incluso listo para morir. Muchos me decían que era exagerada, hasta que otros quienes sufrían lo mismo me entendían y decían que incluso algunos de ellos lo pasaban peor. 
Fueron unos días muy difíciles, apenas me levantaba, solo lloraba, gritaba y temblaba por la falta de fuerzas pero las muchas ganas de romper todo en un intento de controlar la desesperación que me causaba la ansiedad, pero después de unos días, no recuerdo cuantos exactamente, leí Efesios 4:22-24
"Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; 23 ser renovados en la actitud de su mente; 24 y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad."
Y me di cuenta de que yo tenia que tomar la decisión de como iba a actuar con respecto a como me sentía. Nuestra mente alberga miles de pensamientos por día, y no siempre frenamos a pensar sobre lo que estamos pensando. Asi que lo hice, y eran todos pensamientos de derrota los que yo había permitido que aniden en mi mente y por lo tanto en mi corazón, asi que en ese momento dije "Me niego a darle lugar a la negatividad y los pensamientos de derrota" Me levante, me bañe, me cambie, merendé algo (ya que no comía en días) y puse música que hablaba de victoria y que glorificaba a Dios, ore todo el tiempo mientras hacia estas cosas, diciendo "Señor decido levantarme, y lo hago en Tu nombre pero necesito que renueves mis fuerzas, que me muestres que estas acá conmigo y me perdones por todos estos días desperdiciados en los que elegí no confiar en vos y aceptar la derrota aun cuando vos me dijiste que soy mas que vencedora en Cristo, que todo lo puedo, que me amas y que tu paz me dejabas, que todo lo que me pase vos lo ibas a usar para mi bien, y es eso lo que elijo creer de ahora en mas". De a poco mi animo cambiaba, no fue inmediato porque había dejado que mi mente se acostumbrara a los malos pensamientos y las mentiras del diablo, así que fue una lucha, iba reemplazando cada pensamiento que venia y me quería tirar de nuevo en el pozo y lo rechazaba en voz alta declarando asimismo lo que la biblia decía de ese pensamiento, y no fue fácil, porque aunque decidí creer en Dios y actuar en fe, mis emociones seguían molestándome, la ansiedad me golpeaba fuerte mientras yo iba en la dirección contraria, y sabia que debía resistirlo, que no iba a ser fácil, pero también sabia que Dios no me iba a dejar, que era libre por el sacrificio de Cristo y que solo debía caminar en dirección a esa libertad que me correspondía por fe y por gracia de Dios. Asi que resistí, llore, porque la ansiedad me inundaba y seguí declarando la palabra de Dios sobre mi vida, y aun mas importante creyendo. Y en unos días volví a sentirme tranquila, confiada, en paz. 
El problema con la ansiedad es que es desesperante y nos hace creer mentiras, y como viene acompañada de sentimientos y emociones, ademas de síntomas físicos dolorosos y difíciles de soportar, le creemos al principio y no luchamos porque no logramos ver mas alla del dolor. No sentimos las fuerzas asi que no creemos que podamos luchar. Pero lo importante es no encerrarnos en el dolor y la desesperanza, hay una salida y esta disponible para TODOS, solo debemos dejar de mirar alrededor y mirar a Jesús, y saber que tenemos esperanza en El, que no hay nada que pueda destruirnos en El, que el nos ama y esta esperando que vayamos a El para que nos muestre el camino hacia la libertad, la alegría y la paz. Es una forma de vida, hay hábitos que nos llevan a caer en el pozo de la ansiedad y hay hábitos que nos llevan a vivir en paz, la diferencia esta en los pensamientos que dejamos que guíen nuestras decisiones y a donde esas decisiones nos llevan, siempre que vayamos en contra de la palabra de Dios vamos a encontrar desesperanza, porque este mundo esta gobernado por la maldad, porque los deseos de  nuestra humanidad nos llevan al pecado al egoísmo y a alejarnos de Dios. Pero si hay algo de lo que me di cuenta es que no hay NADA en este mundo que valga mas que la paz,  no hay riqueza ni materialismo que me seduzca y me haga elegirlo antes que la paz. Eso es lo que me enseño la ansiedad. NADA en este mundo me importa, nada!! Si no tengo a Dios conmigo, si no lo siento cerca, si no tengo su perdón su fidelidad, su gozo y su paz el resto no lo quiero. 
Durante mucho tiempo sentí dudas con respecto a contar mi historia y experiencia, ya que una vez que lo intente recibí muchas criticas sobre como podía hablar de Dios después de haber cometido tantos errores y me sentí avergonzada, porque es verdad, los cometí, mi adolescencia fue caótica, y mis primeros años como mama también, lo que le llevo a cometer muchos errores, lastimar gente que amo y que me ama, pero eso también me llevo a ansiedad y depresión, lo cual me llevo a los brazos de Dios, y una vez ahí, El me dijo que me amaba, que mi pasado no tenia peso en la balanza porque la cruz me hizo una nueva criatura, y eso es lo que soy, esa es mi identidad. Asi que como no contar lo grande que es mi Dios? Si me quito no solo mi dolor, sino también mi vergüenza? Vivir bajo su amor es lo único que quiero, y que disfruto. Su amor no se compara con nada, y una vez que lo sentís, ese amor tan distinto al humano, no hay vuelta atrás. Y gloria a Dios por eso! 

No siempre vamos a estar libre de luchas, y no siempre vamos a hacer lo correcto en momentos en los que estamos bajo presión, porque no somos perfectos, pero su gracia siempre esta al alcance de nuestras manos, y su perdón también. Lo importante es no quedarte con los errores de hoy y llevarlos también mañana, no te quedes con un día malo creyendo que mañana sera igual o que no podes cambiar, la decisión requiere voluntad y valentía y en el nombre de Jesús podes hacerlo, podes levantarte, podes sanar, podes empezar de nuevo, podes tener paz durarera sin nadie ni nada en tu pasado que te condene, porque como dice Romanos 8:1 Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu


Dejo el link de una canción que fue mi canal de desahogo y a la vez me ayudaba a levantarme cuando no podía mas.  
Es Broken de Lifehouse. tiene subtitulos en español. 

Que Dios te de fuerzas y que puedas ver su amor cada Dia!! 



sábado, 1 de diciembre de 2018

Maternidad es una vocación. Un llamado de Dios

Hoy quiero publicar un articulo escrito por Rachel Jankovic, el cual fue publicado originalmente en Desiring God. Lo comparto porque Dios hablo profundamente a mi corazón a través de estas palabras y creo que tiene que ser compartido. 




"Hace unos años, cuando tenía cuatro hijos y cuando el mayor aún tenía tres, los cargué a todos para salir a caminar. Después de que la última taza de sorbetes hubiera encontrado un lugar y estuviéramos listos para irnos, mi hijo de dos años se volvió hacia mí y me dijo: "¡Guau! ¡Tienes las manos llenas!
Donde quiera que vayas, la gente quiere hablar sobre tus hijos. Por qué no deberías haberlos tenido, cómo podrías haberlos prevenido y por qué nunca harían lo que has hecho. Quieren asegurarse de que sabes que ya no estarás sonriendo cuando sean adolescentes. Todo esto en la tienda de comestibles, en todos lados, mientras tus hijos escuchan.
La verdad es que, hace años, antes de que naciera esta generación de madres, nuestra sociedad decidió dónde los niños figuraban en la lista de cosas importantes. Cuando el aborto fue legalizado, lo escribimos en ley.
Los niños están muy por debajo de la universidad. Por debajo del “viajar por el mundo”. Debajo de la posibilidad de salir por la noche a su antojo. Debajo de cuidar tu cuerpo en el gimnasio. Debajo de cualquier trabajo que pueda tener o espere obtener. De hecho, los niños califican por debajo de su deseo de sentarse y agarrarse los dedos de los pies, si eso es lo que quiere hacer. Debajo de todo. Los niños son lo último en lo que debes pasar tu tiempo.
 Si creciste en esta cultura, es muy difícil obtener una perspectiva bíblica sobre la maternidad, pensar como una mujer cristiana libre acerca de tu vida, tus hijos. ¿Cuánto hemos escuchado verdades parciales y medias mentiras? ¿Creemos que queremos tener hijos porque hay un impulso biológico, o el fantasma "fiebre por bebes"? ¿Estamos realmente en esto debido a la linda ropa pequeña y las oportunidades para tomar fotos? ¿La maternidad es un trabajo de fondo para aquellos que no pueden hacer más o para aquellos que están satisfechos con la monotonía? Si es así, ¿en qué estábamos pensando?
No es un hobby
La maternidad no es un pasatiempo; es una vocación. No coleccionas niños porque los encuentras más lindos que los sellos. No es algo que hacer para pasar el tiempo. Es para lo que Dios te dio tiempo.
Las madres cristianas llevan a sus hijos en territorio hostil. Cuando estás en público con ellos, estás de pie y defendiendo los objetos de aversión cultural. Usted está testificando públicamente que valora lo que Dios valora y que se niega a valorar lo que el mundo valora. Te paras con los indefensos y ante los necesitados. Representas todo lo que nuestra cultura odia, porque representas dar tu vida por otra, y dar la vida por otra representa el evangelio.
Nuestra cultura simplemente teme a la muerte. Dejar tu propia vida, de cualquier manera, es aterrador. Curiosamente, es ese miedo el que impulsa a la industria del aborto: el miedo de que tus sueños se mueran, de que tu futuro muera, de que tu libertad muera, y de intentar escapar de esa muerte corriendo hacia los brazos de la muerte.
Pero un cristiano debe tener un paradigma diferente. Deberíamos correr hacia la cruz. A muerte. Así que, deja tus planes para ti mismo. Establece tu futuro.  Deja tu deseo de ser reconocido. Abandona la inquietud que sientes por tus hijos. Abandona el deseo de tu casa perfectamente limpia. Deja tus quejas sobre la vida que estás viviendo. Deja la vida imaginaria que podrías haber tenido por ti mismo. Déjalo ir.

“Debemos imitar a Dios y deleitarnos en nuestros hijos”.
La muerte a ti mismo no es el final de la historia. Nosotros, de todas las personas, debemos saber qué sigue a la muerte. La vida cristiana es vida de resurrección, vida que no puede ser contenida por la muerte, el tipo de vida que solo es posible cuando has estado en la cruz y de regreso.
La Biblia es clara sobre el valor de los niños. Jesús los amó, y se nos manda amarlos, criarlos en la crianza del Señor. Debemos imitar a Dios y dar alegría a nuestros hijos.
La pregunta aquí no es si estás representando el evangelio; Es cómo lo estás representando. ¿Has entregado tu vida a tus hijos con resentimiento? ¿Cuenta usted todo lo que hace por ellos como un préstamo por el cual registra las deudas? ¿O les das la vida como Dios nos la dio: libremente sin condiciones?
No es suficiente fingir. Podrías engañar a algunas personas. Esa persona que está en la fila en la tienda podría creerlo cuando usted dibuja una sonrisa falsa, pero sus hijos no lo harán. Ellos saben exactamente dónde están parados contigo. Ellos saben las cosas que calificas por encima de ellos. Saben todo lo que te resentis contra ellos. Saben que falsificaste una respuesta alegre a esa dama, solo para susurrar amenazas o ladrarlas en el auto.
Los niños saben la diferencia entre una madre que está salvando apariencias a un extraño y una madre que defiende su vida y su valía con su sonrisa, su amor y su lealtad absoluta.
Cuando mi niña me dijo: “¡Tus manos están llenas!” Estaba tan agradecida que ya sabía cuál sería mi respuesta. Fue el mismo que siempre di: "Sí, están llenos de cosas buenas".
Vive el evangelio en las cosas que nadie ve. Sacrifica por tus hijos en lugares que solo ellos conocerán. Pon su valor por delante del tuyo. Tu testimonio del evangelio en los pequeños detalles de tu vida es más valioso para ellos de lo que puedes imaginar. Si les hablas el evangelio, pero vives para ti mismo, nunca lo creerán. Da tu vida por la de ellos todos los días, con alegría. Abandona la mezquindad. Abandona el alboroto. Deja el resentimiento sobre los platos sucios, sobre la ropa, sobre cómo nadie sabe lo duro que trabajas.
Deja de aferrarte a ti mismo y aférrate a la cruz. Hay más alegría, más vida y más risa al otro lado de la muerte de la que puedes llevar solo."  

(derechos de imagen a "Aviva nuestros Corazones")