Al día siguiente me desperté ansiosa, con la sombra de lo que había pasado el día anterior, tenia pensamientos muy negativos y llenos de angustia, me negaba a intentar estar bien porque me decía que no tenia fuerzas para intentar, y era verdad, porque una enfermedad mental te drena las fuerzas, la energía y la vitalidad al punto en el que te sentís incluso listo para morir. Muchos me decían que era exagerada, hasta que otros quienes sufrían lo mismo me entendían y decían que incluso algunos de ellos lo pasaban peor.
Fueron unos días muy difíciles, apenas me levantaba, solo lloraba, gritaba y temblaba por la falta de fuerzas pero las muchas ganas de romper todo en un intento de controlar la desesperación que me causaba la ansiedad, pero después de unos días, no recuerdo cuantos exactamente, leí Efesios 4:22-24
"Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; 23 ser renovados en la actitud de su mente; 24 y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad."
Y me di cuenta de que yo tenia que tomar la decisión de como iba a actuar con respecto a como me sentía. Nuestra mente alberga miles de pensamientos por día, y no siempre frenamos a pensar sobre lo que estamos pensando. Asi que lo hice, y eran todos pensamientos de derrota los que yo había permitido que aniden en mi mente y por lo tanto en mi corazón, asi que en ese momento dije "Me niego a darle lugar a la negatividad y los pensamientos de derrota" Me levante, me bañe, me cambie, merendé algo (ya que no comía en días) y puse música que hablaba de victoria y que glorificaba a Dios, ore todo el tiempo mientras hacia estas cosas, diciendo "Señor decido levantarme, y lo hago en Tu nombre pero necesito que renueves mis fuerzas, que me muestres que estas acá conmigo y me perdones por todos estos días desperdiciados en los que elegí no confiar en vos y aceptar la derrota aun cuando vos me dijiste que soy mas que vencedora en Cristo, que todo lo puedo, que me amas y que tu paz me dejabas, que todo lo que me pase vos lo ibas a usar para mi bien, y es eso lo que elijo creer de ahora en mas". De a poco mi animo cambiaba, no fue inmediato porque había dejado que mi mente se acostumbrara a los malos pensamientos y las mentiras del diablo, así que fue una lucha, iba reemplazando cada pensamiento que venia y me quería tirar de nuevo en el pozo y lo rechazaba en voz alta declarando asimismo lo que la biblia decía de ese pensamiento, y no fue fácil, porque aunque decidí creer en Dios y actuar en fe, mis emociones seguían molestándome, la ansiedad me golpeaba fuerte mientras yo iba en la dirección contraria, y sabia que debía resistirlo, que no iba a ser fácil, pero también sabia que Dios no me iba a dejar, que era libre por el sacrificio de Cristo y que solo debía caminar en dirección a esa libertad que me correspondía por fe y por gracia de Dios. Asi que resistí, llore, porque la ansiedad me inundaba y seguí declarando la palabra de Dios sobre mi vida, y aun mas importante creyendo. Y en unos días volví a sentirme tranquila, confiada, en paz.
El problema con la ansiedad es que es desesperante y nos hace creer mentiras, y como viene acompañada de sentimientos y emociones, ademas de síntomas físicos dolorosos y difíciles de soportar, le creemos al principio y no luchamos porque no logramos ver mas alla del dolor. No sentimos las fuerzas asi que no creemos que podamos luchar. Pero lo importante es no encerrarnos en el dolor y la desesperanza, hay una salida y esta disponible para TODOS, solo debemos dejar de mirar alrededor y mirar a Jesús, y saber que tenemos esperanza en El, que no hay nada que pueda destruirnos en El, que el nos ama y esta esperando que vayamos a El para que nos muestre el camino hacia la libertad, la alegría y la paz. Es una forma de vida, hay hábitos que nos llevan a caer en el pozo de la ansiedad y hay hábitos que nos llevan a vivir en paz, la diferencia esta en los pensamientos que dejamos que guíen nuestras decisiones y a donde esas decisiones nos llevan, siempre que vayamos en contra de la palabra de Dios vamos a encontrar desesperanza, porque este mundo esta gobernado por la maldad, porque los deseos de nuestra humanidad nos llevan al pecado al egoísmo y a alejarnos de Dios. Pero si hay algo de lo que me di cuenta es que no hay NADA en este mundo que valga mas que la paz, no hay riqueza ni materialismo que me seduzca y me haga elegirlo antes que la paz. Eso es lo que me enseño la ansiedad. NADA en este mundo me importa, nada!! Si no tengo a Dios conmigo, si no lo siento cerca, si no tengo su perdón su fidelidad, su gozo y su paz el resto no lo quiero.
Durante mucho tiempo sentí dudas con respecto a contar mi historia y experiencia, ya que una vez que lo intente recibí muchas criticas sobre como podía hablar de Dios después de haber cometido tantos errores y me sentí avergonzada, porque es verdad, los cometí, mi adolescencia fue caótica, y mis primeros años como mama también, lo que le llevo a cometer muchos errores, lastimar gente que amo y que me ama, pero eso también me llevo a ansiedad y depresión, lo cual me llevo a los brazos de Dios, y una vez ahí, El me dijo que me amaba, que mi pasado no tenia peso en la balanza porque la cruz me hizo una nueva criatura, y eso es lo que soy, esa es mi identidad. Asi que como no contar lo grande que es mi Dios? Si me quito no solo mi dolor, sino también mi vergüenza? Vivir bajo su amor es lo único que quiero, y que disfruto. Su amor no se compara con nada, y una vez que lo sentís, ese amor tan distinto al humano, no hay vuelta atrás. Y gloria a Dios por eso!
No siempre vamos a estar libre de luchas, y no siempre vamos a hacer lo correcto en momentos en los que estamos bajo presión, porque no somos perfectos, pero su gracia siempre esta al alcance de nuestras manos, y su perdón también. Lo importante es no quedarte con los errores de hoy y llevarlos también mañana, no te quedes con un día malo creyendo que mañana sera igual o que no podes cambiar, la decisión requiere voluntad y valentía y en el nombre de Jesús podes hacerlo, podes levantarte, podes sanar, podes empezar de nuevo, podes tener paz durarera sin nadie ni nada en tu pasado que te condene, porque como dice Romanos 8:1 Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu
Dejo el link de una canción que fue mi canal de desahogo y a la vez me ayudaba a levantarme cuando no podía mas.
Es Broken de Lifehouse. tiene subtitulos en español.
Que Dios te de fuerzas y que puedas ver su amor cada Dia!!

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