domingo, 5 de enero de 2020

Por un 2020 con significado y propósito


En redes sociales he estado leyendo mucho sobre las resoluciones y expectativas de personas para el año entrante. Yo nunca pude elegir una palabra para mi año,  mis metas eran siempre superficiales, pero este año hay una expectativa aun mayor en mi corazón, después de pensar en las cosas que quería para mi vida este año me di cuenta de que nada de eso era algo que me haría feliz, solo eran cosas para facilitarme la vida diaria, pero mirando en retrospectiva pude ver que cada lugar oscuro donde me encontré me fue quitando el deseo primario que tenia sobre cosas materiales, como he dicho anteriormente, en mis momentos mas oscuros donde solo quería las fuerzas para sobrevivir el día nada mas importaba, no importaba no tener el auto de mis sueños o viajar a los lugares que soñaba o mi trabajo perfecto o las relaciones perfectas, solo quería paz. Oraba día y noche por esa paz, buscaba en todos lados para encontrarla, y para lograr encontrarle sentido a mi vida, me alejé de todos mis amigos, de mi familia, porque nada ni nadie me podía ayudar, y mi frustración crecía cada día hasta que no tuve mas esperanzas y deje de esperar y desear e incluso soñar.
Cuando deposité mi total  entera confianza en Dios, cosa que molestó a muchos "amigos", me quede incluso más sola y aislada por mi fé. Pero la forma en que pude ver que Dios es lo más real de este mundo, que su amor es real e infinito, que estoy a salvo en Él, puso TODO en perspectiva, mi dolor, mis expectativas, mi existencia, todo.
Este 2020 que empezó hace unos días me dejó en claro que no hay nada como la fidelidad de Dios, Su gracia es todo lo que quiero este año, su favor, su perdón su misericordia, su paz. Este año lo único que quiero es servirle completamente, servir al otro, amar como Él, perdonar como Él, pensar como Él, que el propósito que Dios tiene para mi vida llegue a cumplirse, crecer como mujer y madre, y vivir enfocada en lo que tiene recompensa eterna, sin dar lugar a distracciones, porque nada mas importa. Para mi no hay nada que valga mas que mi relación con mi Dios. Todos los sueños que tenia para mi vida en mi adolescencia murieron, y en el momento sentí que perdía todo, ahora veo que fui creada para cosas mayores, que quizás nunca entienda, pero si es para la gloria de Dios entonces estoy en paz con eso.
Escribo esto como un recordatorio (como casi todo lo que hay en este blog) de los lugares de donde Dios me sacó. Para recordar su fidelidad cuando pase de nuevo por el fuego, para recordar quién pelea por mi y quién siempre estuvo. Para recordar que no estoy sola y nunca lo estaré. Aunque se sienta como si la oscuridad no cediera, Su luz siempre está en mi camino cada vez que miro la cruz. Porque no importa lo que pase en este mundo, El me dio vida eterna en esa cruz, me prometió paz sin importar la circunstancia en esta vida y  nada ni nadie me puede quitar eso.
Si estas leyendo esto por curiosidad, o porque me conoces y querés ver que tengo para decir o no crees en la existencia de Dios, o pensás que solo es religiosidad, quiero decir que te puedo asegurar que no hay vacío que El no pueda llenar, que si lo aceptas en tu corazón, vas a probar que no hay nada mas real, y que Su amor es algo que no se compara con nada que hayas vivido.


Mi vida tiene sentido solo por Dios, y mis sueños cobran vida en Él.
Este año que Su propósito para mi vida se cumpla. Nada mas. Todo lo que el enemigo hizo para destruirme, Dios lo usó para mi bien hasta ahora,Esta es mi confianza, que Él nunca falla.

Feliz y significativo 2020!

Flor

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